Hoy recordamos que prevenir también salva vidas. Seguir hábitos saludables puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer.
Evita el consumo de tabaco y alcohol, mantén tu hogar libre de humo, realiza actividad física a diario y procura un peso saludable. Llevar una alimentación balanceada, rica en frutas, verduras, leguminosas y cereales integrales, y baja en ultraprocesados y carnes procesadas, es una decisión que protege tu salud.
Protégete del sol, evita la exposición al humo dentro del hogar y reduce el tiempo al aire libre si hay alta contaminación. Infórmate sobre los riesgos en tu entorno laboral y adopta las medidas de protección necesarias.
La vacunación contra la hepatitis B y el virus del papiloma humano (VPH), así como la detección y tratamiento oportuno de infecciones como el VIH y la Helicobacter pylori, son acciones fundamentales para prevenir distintos tipos de cáncer.
Además, la detección temprana marca la diferencia. Asistir a controles médicos periódicos, realizarse exámenes como mamografía, citología, pruebas de VPH, colonoscopia o controles de próstata según la edad y el riesgo, permite detectar el cáncer a tiempo y aumentar las posibilidades de curación.
El cáncer se puede prevenir, controlar y curar si se detecta a tiempo.
Cuidarte hoy es regalarte salud para el futuro.